SIEMPRE NOS QUEDARÁ EL ROCK (PEPE HOMER)

viernes, 16 de septiembre de 2011

Monterrubio Rock 2011

El pasado 18 de agosto de 2011, en el querido y segoviano pueblo de Monterrubio, tuvimos la oportunidad de disfrutar del primer certamen de rock de la localidad con la actuación de cuatro bandas que, como denominador común, tenían entre sus miembros, al menos, un hijo de la localidad. Por su orden de aparición en el escenario, fueron: Canallas, Hijos de King Kong, Pajarracos y Tres Mendas.

Este evento se gestó a iniciativa de César de Frutos “El Oso”, y se anunció como  “sorpresa” en el programa de las fiestas de agosto. Poca gente en el pueblo sabía que ese jueves de agosto, a las 23’00 horas, quedaría ensordecida su tradicional tertulia nocturna con el rock atronador de estos grupos.

Se hizo un considerable esfuerzo por la Asociación Recreativa y Cultural “Monterrubio” contratando un buen equipo de sonido, luz y efectos, -bien dirigido por unos profesionales que exprimieron la mesa de mezclas-, para que el evento resultara un éxito. Desde aquí se le agradece todo lo que ha hecho y se la anima para que siga apoyando estas iniciativas.

A las 11 bien pasadas de la noche hizo aparición en escena el primer grupo, CANALLAS, que hacían su presentación en público sin cantante oficial ni bajista. Daban igual estas carencias, los tres miembros del grupo, -Alex “Hammer” de Frutos (batería), Víctor Pintado (guitarra solista) y Pablo de Frutos (guitarra rítmica)-, tenían ganada a la audiencia por ser los tres hijos del pueblo y, además, por esa complacencia del público por quien se sube por vez primera a las tablas.

Los Canallas desde el minuto uno demostraron que llevan el rock grabado a fuego en el alma. Sobre una poderosa batería (Alex “Hammer” nos recuerda a los bateras clásicos, desde Bonham a Ulrich), dos guitarras descaradas, que se alternaban en las cuerdas bajas para suplir la ausencia de la guitarra de cuatro cuerdas, y la bien intencionada voz del batera, fueron haciendo buenos cover de temas de Pantera (Cowboys from hell), Free (All right now), Ufo (Doctor Doctor) y Dylan-Gun’s (Knockin’ on heavens door). Los guitarras se marcaron por separado, solo con el batera, dos temas con los que demostraron que venían apretando al personal, “Phantom of the opera” de Iron Maiden (Víctor y Alex) y “The end of the line” de Metallica (Pablo y Alex), cerrando el grupo su intervención con un mix de temas de AC/DC (“You shook me all night long”, “Back in black”, “Hells bells”, “Whole lotta Rossie”, “TNT”, “Rock and roll train” y “Highway to hell”), y trasmitiendo al personal que disfrutan tocando tanto para ellos como para el público. Con los acordes de la jota “La Respingona” se despidieron de un público que, además de bailarla, se ganaron de calle con su rock duro, garaje (no afinaron una sola vez los instrumentos) y descarado. Un poco de aire fresco siempre es de agradecer. Chapeau chavales, todavía hay quien recuerda que el rock es una actitud. El vídeo de su concierto (partes 1 y 2) está colgado en este blog.




Los HIJOS DE KING KONG, que era su segunda actuación en Monterrubio, son una banda madrileña que dejaron muy buen sabor de boca con su rock fusión música latina, tocando también temas de su disco “Ladrón de Sueños”, publicado en 2009. "Josefo" al bajo y su gente, con unos cuantos bolos y kilómetros de carretera a sus espaldas, se lo curraron y no defraudaron al respetable.



Los PAJARRACOS, grupo de rock segoviano con claras influencias de hard rock y punk setenteros, dejaron claro que sus letras son fuertes y que no dejan lugar a segundas interpretaciones sobre un sonido atronador y agresivo. Su pegada directa a las entrañas de la problemática social, sobre una sólida base rítmica y las apisonadoras e hirientes guitarras de Jesús " El Chepas" y "Marco", sacó el rock que todos llevamos dentro.



Cerraron la noche los TRES MENDAS, con su segunda aparición por el municipio. Este grupo segoviano con César de Frutos “El Oso” a las baquetas, -maestro de ceremonias y "alma mater" del evento a quien se agradece su tremendo esfuerzo y dedicación a todo y a todos-, versionaron con maestría temas de un grupo de culto, Leño. “El Oso” volvió a demostrar su tremenda calidad como batera al lado de dos tíos curtidos de largo en la carretera, que demostraron su saber hacer a la guitarra y al bajo. Sonido limpio y contundente que nos trasladó a muchos a un pasado muy reciente. Por una noche, “los leño” volvieron a sonar.


Monterrubio rock ha empezado con muy buen pie y, espero, por salud del rock, que se repita muchas veces.

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