SIEMPRE NOS QUEDARÁ EL ROCK (PEPE HOMER)

sábado, 29 de octubre de 2011

Alex "Hammer", drummer de nacimiento...drummer de por vida

Alex era un pequeñajo vivaracho, rubio y con unos grandes y redondos ojos que empezaba a dar sus primeros pasos y decíamos "...este chico es un muelle, no para quieto un momento...". Corría salón arriba, salón abajo, constante, preciso, cadencial, hasta la eternidad y la saciedad, un adelanto del ritmo que se nos venía encima.

Ya desde su "parque de juegos", con un gran chupete en la boca y agarrado a su borde, saltaba sin parar "bailando" la música y vídeos de rock que bramaban a través de dos buenas pantallas "Magnat".

Todavía chavalín nos llamaron del colegio para advertirnos que sus compañeros de clase tenían déficit de atención porque Alex no paraba de "palillear" en el pupitre con sus lápices, sus primeras baquetas. Todo lo "palmeteaba" para marcar su propio ritmo de vida.

Y así, siempre, porque lleva grabado a fuego en su frente la palabra "drummer".

Estaba cantado y llegó la primera batería Roland, básica, que colocó en el único hueco que quedaba en su cuarto. Respiró después de tanto tiempo. El no quería la batería para hacer una banda con la que llegar a ser famoso, ni que le ayudara para ligar con las chicas. El necesitaba la batería para marcar el latido a su vida.

Se quedó pequeña la Roland más básica, y llegó la Roland más grande que metió con calzador en su cuarto. Su mesa de trabajo, su cama y su batería están juntos, casi todo lo que necesita. No la puede tener lejos, ni siquiera en un local de ensayo; la tiene siempre a su vera porque tiene que tocarla "ya" cuando tiene la necesidad de acariciarla. Crece y crece y se baña en un mar de satisfacción autodidacta.

Siempre toca para él, a diario, para recargarse las pilas de vida. La batería es su aliada, su amiga, su cómplice y se retroalimentan juntos. Es una relación eterna porque están hechos el uno para la otra. El uno sin la otra son menos.......juntos son envidiables.

Todos los demás somos meros espectadores de su romance y pasión y, a veces, nos dejan disfrutar de su relación.

Alex "Hammer", drummer de nacimiento...drummer de por vida.










miércoles, 12 de octubre de 2011

La Banda del Oswan (LBO) - Del blandirock al perreopop

Se ha pasado como un suspiro, pero ya queda lejos aquel año 2008 donde se juntaron Rober de Frutos (letras, voz y guitarra rítmica), Tito Sanfeliz (batería) y Daniel Pereira (guitarra solista, rítmica y voces) con el maestro Víctor Pereira (bajo), para decir y sonar lo que tenían bien guardado en el frasco de las esencias.

Llegaban a los treintaitantos desde caminos dispares del lenguaje de la música, -heavy, rock, pop, cantautor, incluso alguno había coqueteado con el punk rock tardío-, y el denominador común era su amistad, su querido barrio de Hortaleza en Madrid, su debilidad por las birras del Pub Oswan y todo lo que querían parir.

Siempre se ha identificado a los grupos de pop y rock con imberbes quinceañeros donde su ímpetu vocal y sonoro nos brama lo poco que han vivido y su incertidumbre de vida, arrastrados algunos por las discográficas para que el negocio no decaiga. Está bien, no quiero perderme ni un ápice que huela a rock, pero la experiencia de vida es un grado y me atraen los músicos añejos, con solera, como LBO.

LBO se inició con un blandirock que miraba mucho a su propio pasado y narraba experiencias de juventud, amores y desamores, necesidades inalcanzables, deseos confesables e inconfesables y las alegrías, dolores y quebrantos que viven las buenas gentes. Su música escrutaba su reciente juventud para reafirmar su incipiente madurez.





Publicaron en 2010 su primer larga duración, "LA VIDA FLAQUITA" (8 temas y videoclip), que presentaron en la Sala Moby Dick de Madrid el 2 de octubre de ese año. Sala llena, videoclip, efectos, buen sonido, conexión con la audiencia y participación del respetable que hicieron de aquella una noche para el recuerdo.


Tras este guiño al pasado, despachada su deuda personal con los deseos, recuerdos y lastres de vida que les acompañaban, LBO cambió el paso y empezó a mirar a su alrededor con los ojos de quienes ya han andado el medio recorrido y se las saben dobladas.

Dejaron el blandirock y empezaron a chapotear en un perreopop con pinitos de rapeo y progresivo, escupiendo complejos con descaro y riéndose de las tópicas debilidades propias y ajenas para acercarse ahora más a los sentimientos compartidos de su público, como ganando a las miserias y monotonías de la vida, y divertir y divertirse por encima de todo.

Empapados en esta línea, en 2011 publicaron un EP nominado "EL PARTIDO" (4 temas), que presentaron el día 1 de octubre de ese año en la Sala Katal de Madrid. Buen trabajo con el que salieron decididos a divertirse y divertir a un local abarrotado. Lo consiguieron. Tienen un feeling especial en directo que conecta con el público, que deja un sabor cómodo y de buen gusto para varios días en estos tiempos de hiel.


LBO desprende frescura, picardía y descaro a medida que madura su música, y sus fans bien que lo agradecen para hacer más llevadera la apretura diaria. Esperamos nuevas sorpresas de esta banda que podéis conocer y escuchar en una viñeta que cuelga de este blog y en: www.facebook.com/labandadeloswan,
www.myspace.com/labandadeloswan,
y www.promosapiens.net/ (música).