Era un chavalín cuando el rock casi cumplía la mayoría de edad. No sabía que lo que me rodeaba en aquel Madrid de barrio en los 60 no era libertad sino el producto de una sociedad miedosa, oprimida, con alegría aparente, nacida de la opresión de unos frente a otros.
Recuerdo como un totem aquel radio-cassette que compró mi padre con esfuerzo sobrehumano, casi heroico en una sociedad de alpargatas y bigotito corto-sospechoso y en el que un día, un maravilloso día que todavía venero, escuché por primera vez a Hendrix.....uffff......eso era aire fresco, un pelotazo en la conciencia vacía de un nene, que se enamoró por primera vez. Pudo ser de una nena, pero no, fue de Hendrix y de sus mágicos acordes y riffs en aquella guitarra para diestros que jamás tocaron como el Dios Zurdo.
Escuché la versión de "Hey Joe" en Monterey y la vida del día a día fue más grata, casi dulce...Que pena no haber nacido diez años antes con el mismo rock y crecer juntos, como hermanos, donde ese hermano mayor te protege y guía por tu verdadero camino a la sombra de Elvis, Beatles, Dylan, Rolling Stones, Otis, Byrds, Who, Kinks, Mayall, Cream, Pink Floyd, Velvet Underground, Doors, Jefferson Airplane, Traffic, Iron Butterfly, Small Faces, Jeff Beck, Van Morrison, Neil Young, Creedence CR, Led Zeppelin, The Band, Grateful Dead, King Crimson, Stooges, Frank Zappa, Black Sabbath, Doors, Deep Purple, Jethro Tull, Allman Brothers, Yes, Janis Joplin, Faces, T Rex, Bowie, Slade, Lou Reed, Todd Rundgren, Eagles, Alice Cooper, Lynyrd Skynyrd, Iggy Pop, Bad Company, Genesis..... y tantos otros.
Que pena no haber nacido diez años antes para haber vivido enterito mi rock.....mi alma.
Me ha encantado la crónica. Una declaración de amor en toda regla, con total franqueza. Enhorabuena, y seguiremos tu blog puntualmente.
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