SIEMPRE NOS QUEDARÁ EL ROCK (PEPE HOMER)

jueves, 21 de febrero de 2013

Supervivencia sostenible, vida para todos



Riqueza, avaricia, glotonería, ansia... consecuencias del miedo y debilidad más primarias que pisotean al prójimo como una estampida de temerosas ovinas.

Los que bandeamos el miedo y debilidad padecemos a personajes y personajillos gozosos, sonrientes, triunfantes con un deje de desprecio chulesco abofeteando diariamente a aquellos que someten a su exclusivo y excluyente servicio, presuntamente más débiles y por debajo de sus Señorías..... y se equivocan. Se equivocan y sobrevaloran porque lo que llaman amor propio y ambición es en realidad miedo y debilidad ante el incierto devenir futuro.

No me cambian el pulso quienes, no sé si por azar, por genética o por imperativo de un Dios omnipresente, gozan de hábiles cualidades para el manejo de la vida prometiendo a su vanidad algún premio y reconocimiento futuros en el Boletín Oficial del Estado y, aunque resulte extraño, respeto con devoción a aquellas personas de tantas, con sus defectos y virtudes, que ajustan con sudor, prudencia y orden las normalitas que les han tocado en suerte para jugarlas en la partida de la vida sin perder hasta la camisa y sin arrasar a cada hijo de vecino.

Pero a quienes ni soporto, ni justifico, ni dejo que se justifiquen en absoluto es a quienes, hábiles o torpes, sus primitivos miedo y debilidad empujan al acopio desmedido, irracional, carente de justificación empírica, de unos recursos que deben ser de todos para satisfacer, por los siglos de los siglos, unas necesidades que sobredimensionan, dejando en ayunas las mas básicas de otros.

Si no luchamos contra ese modo de malvivir la vida, que siempre ha sido lo corriente y moneda de cambio, seguiremos alimentando un desequilibrio social injustificable, una invitación a la gresca, cuando no a la guerra, entre personas, entre grupos, entre países, entre continentes, que ahora, por desgracia, se retroalimenta solito, haciendo de banqueros y financieros los insustituibles de la Tierra, mientras se mueren de hambre tantos inocentes.

Las necesidades deben cubrirse y satisfacerse con equilibrio, con una racionalidad que debemos exigirnos en beneficio de todos, con justicia, más ahora que la comunicación globalizada nos dice, en tiempo real, donde hay socavones sociales que debiéramos de tapar con tierra y rocas de unas lujosas montañas que se me antojan demasiado altas.

La supervivencia, si es sostenible, es vida para todos.